EDITORIAL

Desde esta editorial, y aunque sea un poco tarde, no puedo dejar de desearos a todos un año 1992 mejor que el anterior (me refiero a 1991, no al anterior 1992...), y muy especialmente a todos aquellos (y aquella) que me han mandado una tarjetita con unas palabras de aliento. La verdad es que tan sencillo gesto reaviva apagados animos y caídas energías, con lo que el CAAD seguirá en pie para siempre (por lo menos).

Otra cosa que quiero aclarar es el retraso que ha sufrido el CAAD 15. Aparte de que varios problemas de la imprenta retrasaron su publicación hasta diciembre, es inadmisible que Correos tardase más de un mes en hacerlo llegar a sus destinos, por mucha campaña de Navidad que haya de por medio.

Cambiando de tema, todos los colaboradores, y aquellos que deseéis enviar vuestras colaboraciones al CAAD, podéis hacerlo en soporte magnético. Me explico... si tienes un PC, y eres colaborador o mandas un artículo, comentario, o cualquier otra cosa, puedes enviarlo en formato ASCII en un disco de 3 ½ ó 5 ¼. De ese modo, el fanzine se realizará mucho más rapidamente al evitar tener que teclear de nuevo tu colaboración. Además, con el siguiente fanzine que recibieses, tu disco se te devolvería, para que no tengas problemas de gasto de discos.

Como habréis podido comprobar ya con el fanzine anterior, Correos sigue con su manía de cobrar precios europeos por servicios bantúes. El incremento ha sido casi de 40 pesetas por envío, lo que patea aún más la débil economía del CAAD... ¡qué le vamos a hacer!

Y con esto acabo esta Editorial. ¡Hasta el CAAD 17!

Juan J. Muñoz Falcó