COMENTARIO DE ESPEJOS

La aventura que vamos hoy a comentaros se sale de lo común. Esta única y, al parecer, última producción de Pedro José Rodríguez constituye seguramente el "canto del cisne" de la ya moribunda historia de las conversacionales para Spectrum. Esa historia, que para nosotros se abrió con "The Hobbit", parece que se ha cerrado con este maltratado y desconocido broche de oro, que podéis adquirir en la Bolsa del CAAD. Nunca se había logrado escribir para nuestro modesto Sinclair una aventura tan deliciosamente jugable, tan cuidada en todos sus detalles, tan agradable a la vista y al oído...

"Espejos" nació como un proyecto muy ambicioso que, al parecer, fue injusta y neciamente abortado por no sé qué empresa de arcades cutres. Pedro José, según nos cuenta en "Las 15 Preguntas" se enfadó bastante, como es lógico, y se decidió por sacarle algún provecho presentando su trabajo al concurso de aventuras. Pero, para colmo de males, ganó el concurso, si, pero compartiéndolo con otros seis títulos que, aun siendo algunos de bastante calidad no podían, a mi juicio, colocarse al mismo nivel que "Espejos".

"Espejos" se desarrolla en la Baja Edad Media, en la época del Gótico y de las Cruzadas, aunque el ambiente oscuro y desolado que tan magistralmente nos sugiere su autor más bien nos hace pensar en las postrimerías del primer milenio, en el Románico. En cualquier caso este programa tiene ese ambiente tan sugestivo que tanto disfrutamos en la genial "Abadía del Crimen".

El guión de "Espejos" tiene dos grandes virtudes. La primera es la variedad de los escenarios (una posada, un bosque, un páramo, un cementerio, unas cavernas y un monasterio, con sus diferentes partes) que sin embargo no provoca, como es lo habitual, la menor sensación de desunión, ya que el mismo ambiente nocturno y medieval reina en todos ellos. La segunda virtud del guión está en la cierta profundidad casi filosófica que el autor otorga a la cuestión de espejo, una profundidad que no resulta afectada ni ridícula, como también suele suceder en la mayoría de las aventuras de argumento "serio".

En el aspecto gráfico la aventura también resulta muy destacable. Unas viñetas pequeñitas pero minuciosamente tratadas en colorido, sombreados y efectos de luz ilustran el cuadrante superior izquierdo de la pantalla. Su autor es D. Raúl López, que ya había trabajado a nivel profesional como grafista en diversos arcades ibéricos. El aspecto visual del programa resulta algo distinto al habitual en una aventura conversacional, ya que "Espejos" está íntegramente escrito en ensamblador. Por tanto no se deja notar el consabido sistema de líneas elásticas más 15 tramas, propio de nuestro querido y viejo PAW. El cambio de gráficos y las redescripciones de localidad se realizan de una manera limpia, rápida y vistosa.

La jugabilidad es total. Y esto no lo ha conseguido Pedro José Rodríguez haciendo uso de sus conocimientos de programación con lenguajes de bajo nivel, sino, mucho más sencillamente, indicando en una lista de las instrucciones qué verbos exactamente entenderá el ordenador y dejando claro desde un principio que los únicos objetos que podemos manipular son los que se mencionan debajo del texto de localidad. Este sistema puede ser justamente criticado: así cualquiera consigue una buena jugabiliad. Además, esta delimitación tan clara del vocabulario que podemos utilizar tiene el defecto de hacer la aventura demasiado facilona. Este es el defecto que la mayoría de los puristas achacarán a "Espejos": su tremenda facilidad de resolución. Pero, personalmente, siempre preferiré una aventura fácil pero que deje un buen sabor de boca, como lo deja "Espejos", a una de esas aventuras cutres e injugables que tanto abundan y que dejamos abandonadas tras múltiples cabreos.

Un aspecto casi siempre ausente en nuestras aventuras conversacionales es el de la música. El PAW no permite introducir más que algún deprimente beep, por lo que casi siempre los autores optamos por el silencio. Pedro José, que además de a la programación se dedica a la más bella de las artes, o sea, la Música, no podía dejarnos sin ella en "Espejos". En cada una de las tres partes suena un grupo de cinco o seis melodías, de manera simultánea al desarrollo del juego, cambiando ésta cada vez que cambiamos de localidad. Ni que decir tiene que el sonido es 128K. La música consiste en melodías famosas (algún vals de Tchaikovsky, "para Elisa", etc.) y en otras que parecen compuestas por el propio autor, todas ellas con un ritmo uniforme. Podría ponerse la pega de que no es el tipo de música más apropiado para dar ambiente a una oscura historia medieval, ¿no? Aunque peor hubiesen ido unas bulerías...

El programa dispone de algunos detalles especiales. Hay un reloj de dígitos en tiempo real (pues la aventura debe ser resuelta en menos de una hora), una barra indicadora de energía, claves de acceso para la segunda y tercera partes, el comando OOPS, que permite retrotraernos a la jugada anterior cuando hemos metido la pata, y un sistema que nos dice "No entiendo el verbo (o el sustantivo) X", que a los veteranos les recordará a "The Hobbit".

"Espejos" no sólo es una aventura excepcional por el hecho de estar escrita en ensamblador. La concepción general del guión y los múltiples buenos detalles demuestran que Pedro José tiene todas la cualidades necesarias para diseñar una buena aventura. Lástima que, no sin razón, considere inútil perder el tiempo en un campo tan poco productivo.

En cuanto a defectos, el mayor es el del tratamiento de los PSI, sobre todo en lo referente al movimiento. De ahí que los pocos que vemos permanezcan inmóviles. Los dos que se mueven, Helga y el Cordero, lo hacen de tal forma que aparece el mensaje "Fulanito está aquí", pero la mayoría de las veces resulta que para cuando vas a hacerle o decirle algo, en el siguiente turno ya se ha ido. Por lo demás la aventura parece totalmente limpia de faltas, incluso de ortografía.

Por último me gustaría dar una apreciación personal: creo que el autor no ha aprovechado lo suficiente sus conocimientos de lenguaje ensamblador para hacer algo realmente distinto. Al fin y al cabo las diferencias de ésta aventura con cualquiera escrita con PAW afectan casi siempre a aspectos no demasiado importantes y, como ya he dicho, su buena calidad no depende sólo de haber podido sustraerse a la tiranía de un parser. Una aventura conversacional puede y debe empezar a ser, si quiere sobrevivir, algo realmente distinto a lo que estamos acostumbrados a ver, sin que por ello deje de ser estrictamente conversacional. Y esto sólo puede hacerlo gente con los conocimientos de programación de Pedro José Rodríguez Larrañaga.

Ambientación: 9
Jugabilidad: 9
Gráficos: 8,5
Guión: 8,5
Dificultad: 7
General: 9 (muy bueno)

NOMBRE: Espejos
VERSIONES: Spectrum 128 K
AUTOR: Pedro José Rodríguez Larrañaga
PRECIO: 400 pesetas.-
COMENTADOR: Jara de las Heras
DISTRIBUIDOR: Bolsa CAAD