COMENTARIO DE AVENTURAS

DAY OF THE TENTACLE

A estas alturas, hablar del Day of the Tentacle parece casi una cuestión de falta de imaginación, si no de mala idea. Se ha hablado tanto de este juego (incluso por la tele, donde hábilmente destrozaron el final) que al hacerlo de nuevo da miedo de destriparlo aún más. En fin. procuraré no pasarme.

Empezaré por contar la historia, no sea que alguien acabe de volver de un año de vacaciones en Marte y no se haya enterado todavía de qué va. Va de que el Tentáculo Púrpura, que vive con su compañero de especie el Tentáculo Verde en la Mansión del Doctor Ed Edison y su familia, no tiene otra idea que beberse los residuos contaminantes que el susodicho científico vierte antiecológicamente en un riachuelo cercano. De resultas de tan nocivo atracón el tentáculo sufre una repentina mutación que le hace desarrollar, por una parte (o por ambos lados, según se mire), brazos y, por otra, un irrefrenable deseo de dominar al mundo.

Nuestra misión es, obviamente, dar al traste con los planes del tentáculo descarriado para lo cual controlaremos a tres personajes, a saber:

Bernard, una especie de empollón despistadillo que es más o menos el lider del grupo. Es el único que también salía en el Maniac Mansion.

Hoagie, un heavy gordo, pasota y bastante cochino que toca la batería en un grupo musical.

Y Laverne, que estudia segundo de medicina y tiene una tendencia compulsiva a diseccionar todo lo que se le ponga a tiro, aunque ahora está bajo terapia y controla cantidad...afortunadamente.

La forma de evitar la catástrofe, según el doctor Edison, es viajar un día hacia el pasado en la máquina del tiempo de su invención y detener el vertido de los desechos antes de que el Tentáculo Verde los beba. Desgraciadamente, of course, la cosa se tuerce y la chapucera máquina se rompe dejando a Bernard en el presente, a Hoagie a doscientos años en un pasado sin electricidad y a Laverne a una cantidad igual de años en un futuro donde los tentáculos dominan el mundo. A partir de aquí, a jugaaaar.

Técnicamente, el juego es de los de soltar varias salvas de OOOOHs y AAAAHs nada más verlo y oirlo (si se tiene tarjeta de sonido, que si no, no se oye ni un triste pitido). La introducción es de las de siéntate-antes-no-sea-que-te-caigas. Los gráficos son más grandes que nunca, permitiendo así jugar continuamente con las expresiones de las caras de los personajes (esto se aprovecha también al máximo durante el juego para arrancarnos más de una carcajada) y la disposición de los objetos evita casi siempre una disposición "cuadriculada" que nos recuerde que lo que estamos viendo son sprites (me pregunto si habrán llegado a usar vectores). El viaje hasta la Mansión es alucinante, con un coche que se acerca y se aleja de nosotros a la vez que gira y se estira y se encoge como si fuera de goma. Y hay más cosas que me callo, baste decir que esto sí que es una película de dibujos animados y no lo que hay por ahí. Y ENCIMA, la película es SONORA. No sólo tiene música de fondo, no sólo tiene efectos de sonido de lo más típico en los dibujos animados, sino que además los personajes hablan con una sincronización perfecta de labios y unas voces de lo más conseguidas (por lo menos en ingles, no conozco la versión española, ni me atrevo a imaginarmela). Por supuesto, reza lo dicho antes: si no hay tarjeta, de sonido ni flowers.

Durante el juego continúan los gráficos tipo Warner Bros. y los sonidos tipo idem. En la versión CD-ROM también continúan los diálogos hablados (eso debe ser TOTAL), en la de disquetes toca leer, como de costumbre.

Y si esto fuera cierta macrorrevista de cuyo micronombre no quiero acordarme, ahora vendría un párrafo lleno de calificativos glorificantes pero poco informativos y aquí paz y después gloria. Pero esto es el CAAD, así que nos preguntamos ¿Qué hay bajo el baño de chocolate audiovisual que cubre a este sujeto, una obra maestra o un zurullo de coña (con perdón)?

Pues hombre, bastante de lo primero y, desde luego, nada de lo segundo. Veamos:

Se le puede achacar que aquí nos imponen los tres personajes mientras que en el MM elegíamos nosotros. En el MM, además, cada personaje tenía unas habilidades propias que influían en la solución del juego mientras que en el DOTT los tres son capaces de hacer lo mismo, lo único que se lo impide es el hecho de que están separados en el tiempo casi todo el idem. A efectos de juego, es como tener un mismo personaje con apariencias distintas en tres sitios a la vez (aunque, eso sí, cada uno tiene su inventario y sólo pueden enviarse ciertos objetos entre sí). Bueno, los nostálgicos siempre tienen la oportunidad de (volver a) jugar al MM original, con toda su cutrez de medios, ya que viene incluido con el DOTT. Y si queréis más, pues a buscarse un juego de rol, que últimamente abundan.

Otra pega que tiene es que aunque la historia está bastante bien llevada y es muy graciosa, es totalmente lineal (una única solución después del extravagante tres-en-uno del Fate of Atlantis sabe a poquísimo) y CORTISIMA en comparación con cualquier otra aventura gráfica de Lucas posterior al Loom. Muchos dirán que, si no quieren aumentar el número de discos, que pongan menos intro hablada y más chicha. Pues sí, vale, bueno, posiblemente tengan razón aunque, la verdad, dado el reducido espacio en que tiene lugar la acción (una casa de tres pisos y sus aledaños con casi todas las localidades accesibles desde el principio) hace que al final vayamos siempre dando vueltas por los mismos sitios. Lo de incluir las tres épocas es una forma muy inspirada de multiplicar el espacio de juego, pero siguen siendo tres versiones de lo mismo. Dicho esto, me parece que la longitud del argumento es la justa para no aburrir (es curioso, pero hacia el final, cuando ya había estado unas cincuenta veces en todas partes, me sentía como si estuviera jugando otra vez al Pyjamarama de Spectrum. Cosas mías, lo siento). De todas formas, gastarse una pasta gansa en un juego que te dura menos de una semana sienta mal, por muy bien que te lo hayas pasado jugando.

Los puzzles bien, gracias. Muchas veces tienen una cierta lógica disparatada que a ratos nos hará tirarnos de los pelos pero que, cuando, por fin los solucionamos, nos da un gustazo tremendo (esa es, después de todo, la razón que nos hace disfrutar de las aventuras, sean del tipo que sean ¿no?). Por comparar, diré que el DOTT me parece más difícil que el Monkey Island 1 pero no tan requeterretorcido como el Monkey II. Más o menos como el Fate of Atlantis pero en cortito.

La interacción con los demás personajes consiste en lo de siempre: diálogos en los que elegimos lo que vamos a decir entre unas cuantas opciones. Esta vez la cosa me ha parecido menos comprometida que en otras ocasiones; en aventuras anteriores el elegir una opción u otra podía suponer el que nuestro "interlocutor" nos diera alguna información importante o no, en el Fate of Atlantis había incluso un par de sitios donde lo que dijéramos determinaba el desarrollo que iba a tomar la acción a partir de ese momento. En el DOTT, elegir una frase u otra simplemente nos va a dar una respuesta chistosa distinta. No hay más que ir probando hasta dar con la frase adecuada. De todas formas, si sois de los que, como yo, antes de una conversación salváis el juego para así poder probar con los diferentes diálogos hasta ver cuál es el que más conviene esto os puede parecer un ahorro de trabajo. Cuestión de gustos.

De todas formas, a mí el DOTT me parece genial. Todo depende de lo dispuestos que estéis a gastaros las pelas en un gran perfume que viene en un frasco pequeño. Si os decidís, desubrireis que LucasArts ha vuelto a acertar. Como siempre. Son tan buenos que casi dan asco...

NOTAS: Para cuando leais esto los de Lucas ya habrán sacado "Sam and Max Hit the Road" que, aparte de tener un interface por iconos (ayayay...), tiene un aspecto muy parecido al del DOTT. Con el mismo interface, pero más tarde, aparecerá "The Dig", una historia de ciencia-ficción con un tratamiento gráfico más parecido al del Fate of Atlantis (por cierto, si no me he informado mal, han fichado al mismísimo Steven Spielberg para que trabaje en el proyecto). Hala, a sufrir con la espera.

NOMBRE: The Day of the Tentacle
VERSIONES: PC VGA
COMPAÑIA: LucasArts
AUTOR: Equipo de programación
PRECIO: 7.900.-
COMENTADOR: Juan Manuel Medina
DISTRIBUIDOR: Erbe