Relatos interactivos VS Relatos conversacionales

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Reflexiones sobre afinidades y divergencias de ambos formatos de lectura interactiva.

Existían las aventuras conversacionales, algunos las llamaron aventuras de texto..
Después llegaron los libro-juegos...

Que en el CAAD ya no se hacen solo aventuras conversacionales, es algo que está a la vista, eso ya pasó a la historia. En el CAAD hoy en día se hacen también otras cosas pero ¿tenemos nombres que las definan? ¿siguen siendo válidos aquellos nombres primigenios que servían para describir cosas como "The Colossal Cave"?

No, las definiciones han cambiado y por lo tanto los nombres han de cambiar también. La literatura ha irrumpido en el CAAD como algo necesario, inherente a quienes gustan de jugar con las palabras para transformarlas en sentimientos, complementar la visión de lo que nos rodea, o simplemente sumergirnos aún más en aquello que no forma parte realidad que nos rodea.

Lo que en principio fueron juegos de niños y adultos, ahora buscan ser mensajeros de la mente humana y transmisores de sentimientos, del escritor al lector y es así como nacen lo que algunos llaman "relatos interactivos" o lo que es lo mismo "literatura interactiva".

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-Querría una novela interactiva.
-¿En que formato la desea?
-Póngamela en formato conversacional, si es tan amable.

El término conversacional hace referencia a la conversación que mantiene el llamémosle "usuario", con el programa informático que muestra la historia en pantalla. Dicho programa interpreta las órdenes que el usuario introduce por medio del teclado y muestra una salida que depende directamente de la orden dada.
Las ordenes introducidas tienen relación siempre con lo que se describe en la pantalla, escenas, objetos, etc, pudiendo el usuario manipular al protagonista de la historia, e interactuar con su entorno. Esto crea una especie de mundo de palabras en "tridimensional", que sumerge al usuario en la historia y lo hace formar parte de ella.
Esta técnica que en un principio se utilizó para narrar historias simples, de estilo juvenil y épico ha evolucionado y hoy en día se usa para narraciones más complejas y de diferentes estilos literarios.

El término libro-juego , hace referencia a una técnica por la que el lector decide qué párrafos leer y en que orden se leen. Hoy en día el termino se ha quedado "corto", porque aquellas primeras historias de aventuras para niños y jóvenes han dejado paso a otras de carácter más literario. Así pues la palabra juego, o "elige tu propia aventura" ya no definen el contenido de estas nuevas creaciones, que pueden tratar temáticas más serias o de otra índole.

Dicho todo esto, nos encontramos a dos tipos de lector y dos tipos de narraciones; un lector que forma parte del entorno de la historia y otro que elige el camino a seguir dentro de la misma. Un relato que tiene lugar dentro de un mundo interactivo, y otro que incluye diferentes opciones a lo largo del mismo, por las que el lector puede decidir cuál es la reacción del protagonista, o qué sucesos van a tener lugar.

Hoy en día el desarrollo de un mundo conversacional sigue siendo mucho más complejo y costoso, que el desarrollo de un relato tipo libro-juego, pero vamos a imaginar que la herramienta PAPAITO (la piedra filosofal de los programadores de mundos conversacionales) existe, y que hacer un relato tipo conversacional cuesta lo mismo que hacer uno tipo libro-juego.

-Querría un lanzamisiles.
-¿Lo quiere de corto o de largo alcance?
- Humm... no sabría decir. Lo quiero para acabar con las pulgas de mi perro.

Últimamente se empiezan a ver conversacionales, en las que al lector casi solo le está permitido "pasar a la hoja siguiente". Normalmente son historias de una indiscutible calidad literaria pero... ¿merece la pena emplear un "parser" para eso?
Yo creo que no. Cuando en una obra lo único importante es la literatura, hasta el punto de anular casi por completo la interactividad del lector con el mundo que le rodea, está claro que ese mundo está de más; se están matando moscas a cañonazos.
Por supuesto, cada cual es libre de usar su herramienta preferida para desarrollar sus creaciones, lo único que intento aquí es delimitar, y diferenciar lo que es un relato interactivo, de lo que es un relato conversacional.
En otras palabras, diferenciar la herramienta de la creación a la que da lugar.

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Un relato interactivo puede serlo de varias maneras, se puede elegir una acción que cambie la trayectoria de la historia (modo libro-juego), o se puede escribir una acción que permita que ésta continúe (modo conversacional).

Un relato conversacional sólo puede serlo cuando además de todo eso, se puede "tocar", "ver" e interactuar con las descripciones. Sentarte en un prado verde, comerte un racimo de uvas, mirar debajo del felpudo y moverte por un mundo, de palabras sí, pero que es capaz de responder a todos tus sentidos.
Sin esa inmersión el mundo conversacional no es tal sino un relato interactivo, no es una historia para vivirla, es una historia para elegir, y la interactividad queda reducida en la mayoría de estas historias a buscar la acción que nos pase a la siguiente hoja.

Ahora bien ¿qué es mejor? ¿ un relato interactivo o un relato conversacional?

A mí me parece que comparar un relato interactivo con un relato conversacional es como comparar a ambos con un relato sobre "papel". Son géneros diferentes, no se pueden comparar porque cada una tiene un fin concreto.
Los relatos interactivos intentan dar visiones diferentes dentro de un mismo relato.
Los relatos conversacionales intentan crear la ilusión de que el lector forma parte del relato.

Como siempre la calidad de ambos géneros dependerá por completo de la genialidad del autor y sobre todo del gusto del lector, que es quien siempre acaba decidiendo si la obra le parece buena o no.

Sean pues bienvenidas estas nuevas formas de usar las herramientas de toda la vida; sea para hacer relatos interactivos, o sea para hacer relatos conversacionales.

Jenesis


P.-S.

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